Cada cliente empieza con una incorporación personalizada: un especialista dedicado planifica su despliegue, implementa sus datos y forma a su equipo. Nunca le entregamos un acceso y le dejamos solo para que se las arregle.
El proceso sigue un plan de proyecto claro con tres fases, un especialista asignado que conoce su cuenta y un traspaso adecuado al final. La mayoría de las marcas completan el despliegue completo y están en marcha en semanas, no en meses.